Ser Madre
Una de las responsabilidades más hermosa, importante y exigente del
mundo es la de ser madre. ¡Felicidades a todas las madres!
No es ningún secreto que el rol de ser madre se hace cada día
más difícil. Existe un alarmante número de hogares carentes
de afecto, comprensión y amor. Toda mujer necesita tener claros valores
en su papel de madre, a fin de aprender a mantener un equilibrio entre sus
hijos, su pareja, los quehaceres del hogar, las responsabilidades del trabajo,
y la necesidad de cultivar amistades.
Ser madre significa ser ejemplo y espejo para los hijos. Ser madre es recibir
de Dios el cariño, la paz, la alegría, la bondad y el sacrificio
necesarios para que Él se haga realidad en la vida de nuestros hijos.
Ser madre es, muchas veces, hacerlo todo sin que nadie lo note ni lo agradezca.
Y, sin embargo, ser madre es quien enseña las cosas que en ninguna
otra escuela se enseñan, porque sólo se pueden aprender de
una madre. Por eso es que todo hogar es una escuela de la vida.
Reflexionemos sobre las siguientes ideas que pueden ayudarnos a llevar una
vida sana y completa.
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Fomente relaciones con personas que le puedan ayudar. Es más
fácil hacer frente a las tempestades cuando contamos con el apoyo
de familiares y amigos que nos comprenden y están dispuestos a
ayudarnos.
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No trate de ser una "súper-mamá". Acepte sus limitaciones,
cuide de su salud espiritual, mental y física, y disfrute al máximo
de sus hijos.
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Establezca prioridades, y sígalas. Decida junto con sus hijos
qué cosas son las más importantes, y establezcan juntos
las metas necesarias para alcanzarlas.
Finalmente, permita que Dios esté presente en su hogar en todo momento,
dirigiendo, acompañando, y bendiciendo su vida y de la de su familia.
Es verdad que las cargas son intensas, pero también es verdad que
las alegrías pueden ser inmensas. Esfuércese por edificar un
hogar estable y una familia con armonía. Sus hijos la recordarán
no por las cosas materiales que les haya proporcionado, sino por el amor
y el cariño con que los ha criado. Sobre todo, sus hijos la honrarán
si con valentía y constancia incluye a Dios en sus vidas.
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