HISTORIAS PARA ESTE DIA POEMA DE UNA MADRE A SU HIJO
Hijo mío... No me regales nada en este día... Dame tu cariño grande de todos los días... Que mis sueños en ti sean realizados... Que tu andar y tu vida sean un libro abierto de firmeza... de honradez... de honor... Que cuando viajes en tus sueños anhelantes de quimeras no te apartes nunca de la senda verdadera... Porque... ¿Sabes?... Otros antes que tú lucharon por ideales elevados... Tal vez ahora, por muy joven, no comprendas que una madre palpita junto al alma de sus hijos; que ama, sufre, y llora cuando tú sufres hijo mío... Que ríe con tu risa... Y sueña con tus sueños... No me regales nada este día... Dame tu cariño grande de todos los días...
LA CREACIÓN DE UNA MADRE Dios, que estaba ocupado en crear a las madres, llevaba ya seis días trabajando extraordinariamente cuando un ángel se le presentó y le dijo:
- Te afanas demasiado, Señor.
Y el ángel confundido observó:
El Señor insistió:
El ángel tiró de la manga y advirtió mansamente: - No puedo, y además me falta poco. Ya hice una que se cura por sí sola cuando enferma, que es capaz de alimentar a una familia de seis con medio kilo de carne molida y de persuadir a un niño de nueve años para que se esté quieto bajo la ducha. Lentamente el ángel dio la vuelta en torno de uno de los modelos maternales: - Me parece demasiado delicado - comentó con un suspiro. - Pero es muy resistente - aseguró Dios emocionado - no tienes idea de lo que es capaz de hacer y sobrellevar.
- ¿Podrá pensar?
Por último el ángel se inclinó y pasó una mano por la mejilla del modelo.
- Para expresar gozo, aflicción, desengaño, soledad y orgullo.
Y Dios, con un perfil de tristeza, observó: |